lunes 1 de agosto de 2011

Niños de Tecomán trabajan por la pobreza en la que viven

**En el municipio hay muchos menores que no van a la escuela, hay una familia que incluso deja a sus cuatro hijos solos **Otros infantes, apenas comienzan a trabajar desde temprana edad **”En días no había ni para comer”, platica una madre a la que sus hijos le llevaban el dinero que ganaban por trabajar **El DIF municipal tiene detectados sólo a 104 menores en la zona urbana de Tecomán en este año, sin embargo no existen cifras de los que trabajan en el campo, principal actividad en el lugar. 

Reportaje
Gabriela Barajas Ceballos

Madrid, Tecomán, 3:45 de la tarde. Al llegar, el pueblo parecía fantasma. La calle principal aún estaba húmeda de la lluvia que había caído en la mañana y el calor, incluso así, sofocaba, mientras que el silencio reinaba en todo el lugar.
En la primera tienda de abarrotes se negaron a entablar conversación alguna. Pasos más adelante, continuando por la calle principal, una señora de no más de 60 años de edad de carácter amable y tranquilo detuvo sus quehaceres para dar inicio a la conversación.
¿Cuál es la situación del trabajo infantil en Madrid?, ¿cuál es su opinión? Hubo un silencio. Un poco de nervios. Entonces respondió: “No quiero hablar de eso, no me quiero meter en problemas”.
Le expliqué el motivo de la visita. Lo pensó desconfiada, minutos más tarde, tímidamente, comenzó a platicar: 
“Aquí en Madrid, muchos niños trabajan, los fines de semana salen muchos a trabajar con sus papás al campo, desde chiquititos ya los traen trabajando. No es reciente, mis hijos que ya crecieron comenzaron a trabajar desde los 7 años, yo me dedicaba al hogar y mi marido en el campo. En días no había ni para comer. Entonces un día mi hijo el más chico me dijo: ‘Mamá, me voy a ir a trabajar para sacar más centavos’. Y es que la verdad sí sufrimos mucho.
“Mi marido era un borracho, nos golpeaba”. La voz de la señora se quiebra y sus ojos se humedecen de lágrimas que corren discretamente por su mejilla.
“Me da tristeza el recordar cómo mis hijos sufrían, ellos llegaban con su rayita y me decían: ‘Mamá, aquí está la rayita’. Ellos me la entregaban y mi esposo iba y me la arrebataba. Una de mis hijas tenía 7 años cuando se salía a las casas a buscar quién le diera trabajo. Ella me decía que quería tener más dinero, quería trabajar para poder ir a la escuela. Yo le ayudaba a mi esposo a cortar leña, al corte de limón, pero la verdad el dinero no nos alcanzaba. Gracias a Dios, mis hijos están muy bien, son hombres y mujeres trabajadores y les dan educación a sus niños.
Hay muchos niños aquí que no van a la escuela, hay una familia que deja a sus cuatro hijos solos. La más grande tiene 11 años, ella cuida a sus hermanitos y se encarga de su casa. La niña dice que ella nunca se va a casar, que no quiere tener hijos. Una vez le dijimos que pidiera ayuda pero tienen miedo de que los separen de su mamá. La pobreza ocasiona eso. Hay veces que no queremos eso para nuestros hijos, pero no hay buena paga y no hay trabajo. Imagínate, ahorita que es tiempo de lluvia, los señores y señoras que salen al campo se regresan y no les pagan nada, no hay manera, y es muy triste tener una vida así”.
De semblante inocente y palabra decidida, Sarahi, estudiante del quinto grado de la primaria Leopoldo Caraballo de la comunidad de Madrid, Tecomán, expuso exigente ante las autoridades municipales —presidente, secretario, regidores y directores de las diferentes dependencias del Ayuntamiento de Tecomán— velar por los derechos de los niños, hacerlos valer y crear políticas públicas en pro de erradicar el trabajo infantil que existe en el municipio y en Madrid. Esto durante la sesión del cabildo infantil tecomense, que tuvo como principal objetivo darle voz a los niños de diferentes primarias del municipio con mayor riesgo social.
En la actualidad el futuro de México, los niños, se dedican a realizar alguna actividad que les genere dinero para salir adelante o para vivir al día. Hasta el año 2009, Colima ocupaba el tercer lugar en trabajo infantil con un 15.8 por ciento de su población de entre los 5 y 17 años de edad, según cifras de la UNICEF. Por otro lado, el censo del Inegi 2010 mostró que en Colima existen 149 mil 61 niños de 5 a 17 años, de los cuales 23 mil realizan alguna actividad económica, y muchos de ello no van a la escuela. 
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el trabajo infantil constituye una violación a los derechos de niñas y niños, especialmente del derecho del sano crecimiento, a la educación, a la cultura y a estar protegidos contra la explotación. El trabajo infantil es una manifestación de la pobreza, la vulnerabilidad y la exclusión social de un gran número de familias en México. De acuerdo al llamado que la OIT y el UNICEF hacen en contra del trabajo infantil, los niños y las niñas no eligen trabajar: para ellos y para sus familias el trabajo infantil es una manera de apoyar a la economía familiar.
Sarahi dice que el trabajo infantil es una problemática que ocurre mucho en Madrid: "En Madrid es muy común que los niños vayan con sus padres u otros familiares al corte de limón, al coco, a la siembra de parcelas o a desempeñar otro oficio. A esta edad la obligación al trabajo provoca que no nos desarrollemos física, mental y moralmente".

ESTADÍSTICAS
— ¿Cuál es la situación actual del trabajo infantil en Tecomán y sus comunidades? — Se le cuestionó a la directora del DIF municipal, Martha Alicia Larios Villa.
—Actualmente nosotros tenemos un censo que se determina mediante el área del Programa para la Atención de Niños, Niñas y Adolescentes en Riesgo (PANNAR), donde se visitan lugares cerrados como son autobaños, tiendas de autoservicio o algún otro tipo de comercio en donde trabajen menores. Tenemos detectados 104 menores (solo en la zona urbana de Tecomán) los cuales fueron detectados durante el año 2011.
Sobre el tema, en una nota publicada el 8 de junio por el vespertino Avanzada, la directora del DIF estatal, Guadalupe Flores Santana, indicó que los municipios en donde se está trabajando por el alto índice de menores trabajadores son la capital del estado, Manzanillo, Tecomán y Villa de Álvarez.
En el aspecto de estadística, ni el DIF municipal de Tecomán, ni el PANNAR, cuentan con datos exactos respecto al total de niños trabajadores en todo el municipio y sus comunidades, pues ellos solo manejan información de la zona urbana de Tecomán.
Por otro lado, en materia de información, la directora del DIF municipal nos mencionó que no tienen el número exacto del trabajo infantil en la zona rural del municipio. Afirmó que apenas se realizó un convenio con el DIF Estatal y los municipios para la creación del programa COMPARTE, y después de ahí realizarán un diagnóstico profundo para identificar el número exacto de niños trabajadores en todo el municipio tecomense, incluyendo la zona urbana y la zona rural. Lo cual no coincide con la información que expone la directora del DIF estatal, quien indica que Tecomán es uno de los municipios con alto índice en trabajo infantil.

LA POBREZA, EL PRINCIPAL FACTOR
Sarahi dice que quizás el trabajo infantil se pudiera evitar si los padres de familia tuvieran un mejor trabajo, mejores salarios, mejor remuneración económica. Ella dice que está consciente de que es un problema complejo, pero que se le puede encontrar una solución al problema.
— ¿Cuales son los principales factores que dan origen al trabajo infantil en Tecomán?
—Es la falta de recursos económicos lo que ocasiona que se dé el trabajo infantil, sobre todo si estamos hablando de que los papás como base del hogar son personas que no tienen una educación de media para arriba, probablemente ni si quiera terminaron la primaria, entonces es más difícil sacar a sus hijos adelante; porque estamos hablando de que tienen que trabajar en el campo, en quehaceres domésticos y no es suficiente el ingreso que tienen para sacar a delante a sus hijos y a esto le sumamos que normalmente son familias que tienen de cinco a seis hijos, entonces es ahí en donde se ven afectados los niños. Tienen que ponerse a trabajar desde edades muy tempranas y por lo tanto dejar de ir a la escuela o ir pero no aprovechar los conocimientos, como segundo factor tenemos la desintegración familiar, pero definitivamente es la pobreza el principal factor —Contestó la directora del DIF municipal, Martha Alicia Larios Villa.
De acuerdo a los medios de comunicación, prensa, radio, televisión e internet y opinión pública, México es un país en donde existen millones de pobres. Un país en donde año con año aumenta su tasa de desempleo y trae como resultado la falta de recursos económicos en la familia, la pobreza. La pobreza origina una infinidad de problemáticas en las que se incluye el trabajo infantil, provocando la violación a uno de los derechos más importantes de niñas y niños: la educación.

DERECHO A LA EDUCACIÓN Y ACCIONES POLÍTICAS
“Trabajar a una temprana edad provoca que los niños no acudan a clases o lleguen cansados y no aprovechen todo lo que la escuela nos brinda. Luego seremos unos alumnos con bajo rendimiento... Y todo porque nos llevan a trabajar... Los niños tenemos derecho a ser protegidos. Un trabajo peligroso puede entorpecer nuestra educación o ser un problema para nuestro desarrollo físico, mental, social y moral”, asegura Sarahi.
— ¿Qué beneficios van a tener los niños tecomenses en el aspecto educativo con el programa COMPARTE? — Se le cuestionó a la directora del DIF Municipal
— Primero, antes que nada nosotros como municipio en el transcurso de este mes tenemos que armar nuestro comité municipal, el comité COMPARTE, que debe de estar integrado por el presidente municipal, la presidenta del DIF y demás funcionarios de cabildo. Y precisamente una de las funciones más va a ser el iniciar un diagnóstico a fondo de la situación del trabajo infantil en Tecomán y todas sus comunidades. Y básicamente nos vamos a enfocar en los niños que no están acudiendo a la escuela, vamos a ir por los niños que por cuestión de ir a trabajar no asisten a la escuela. Y después nos vamos a enfocar en los que trabajan y estudian al mismo tiempo. Estamos buscando que la Secretaría de Educación nos proporcione becas para dar apoyo económico a los niños y de esta manera la falta de recursos no sea el impedimento para que dejen de asistir a la escuela.
Citando a la misma nota publicada en el vespertino Avanzada el pasado 8 de junio, tenemos que: “La directora del DIF Estatal, Guadalupe Flores Santana, refirió que el DIF trabajará por que los menores que realizan alguna actividad laboral y no estudian, acudan a un plantel educativo y a cambio se les dará una beca de 200 pesos mensuales durante el ciclo escolar”.
De acuerdo con el UNICEF, combatir el trabajo infantil requiere de políticas sociales y económicas orientadas a reducir la pobreza y a garantizar que todos los niños y niñas del país tengan acceso a educación y a servicios públicos de calidad, pero además, se requiere de políticas de protección social para las familias más pobres y que las personas adultas y los jóvenes tengan acceso a un trabajo digno.
Por otro lado, en el aspecto de programas, acciones y políticas sociales y apoyos a niños (as) que laboran. La trabajadora social del PANNAR Tecomán, Martha Lucina Maldonado, nos dijo que a nivel municipal a los niños identificados como trabajadores se les invita a que asistan a los diferentes programas que junto con el DIF municipal han implementado. En el DIF municipal ofrecen programas de computación, manualidades, actividades deportivas y asesoría pedagógica. Existe un programa de desayunos completos que otorgan con la cooperación de tres pesos por niño, además también ofrecen apoyo a la economía familiar, invitan a los padres de familia a aprender un oficio, cuentan con grupos de cocina, manualidades y diseño de telas. El objetivo es brindar herramientas para que los papás puedan iniciar un pequeño negocio y de esta manera apoyarse en la economía del hogar.
Actualmente, de los 104 niños identificados como trabajadores solo 54 asisten a los programas que se ofrecen en PANNAR.
Lucina también aseguró que cuentan con un programa de becas, en donde cada mes se les otorga a los niños vales con un valor de 200 pesos que pueden cambiar por artículos escolares, zapatos, ropa, etcétera.
“También se hacen visitas domiciliares con los familiares de los niños identificados, se está al pendiente de si asisten o no a la escuela, en caso de no recibir educación se procede a hablar con los padres de familia para que integren al niño a la escuela, además de coordinarse con la misma dirección educativa del plantel para crear un plan para que el niño no deje de asistir o pueda reintegrase al año que cursaba. En caso de no ser aceptado en el plantel educativo, se cuenta con apoyo del INEA para realizar asesorías personalizadas para los niños. La educación es un factor muy importante para erradicar la pobreza, si se cuenta con educación se contará con mejores oportunidades de empleo y mejores salarios”.
—En Tecomán existe el trabajo infantil. ¿Por qué, y qué acciones están llevando a cabo para erradicarlo? —Se le cuestionó al presidente municipal, Saúl Magaña.
—Erradicar el trabajo infantil es casi imposible en nuestro país, lo que implica el mismo escenario para el estado y el municipio no es la excepción. La situación económica no es nada sencilla, es un problema al que se le denomina pobreza. No es un tema nuevo, es un tema que ha trascendido. Es de saberse que el corte de limón en Tecomán es muy redituable y por ello las familias con el único objetivo y motivo de generar dinero para su sobrevivencia enseñan a sus niños a trabajar.
Tecomán es una región sumamente agrícola, lo que lo hace muy concurrido en habitantes. Tenemos una población flotante de otros estados como es el bajío, de Veracruz, de Oaxaca, de Guerrero, de Chiapas, en donde emigran todos los integrantes de la familia incluyendo a los niños y las niñas que en muchas ocasiones terminan por ser incorporados a las labores del campo
Con respecto a la creación de políticas sociales y económicas orientadas a reducir la pobreza y proteger los derechos de los niños y niñas, nos dijo que el Ayuntamiento de Tecomán, junto con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social están promoviendo un distintivo entre los productores y empresarios agrícolas que se llama “Empresa libre de trabajo infantil”. Este distintivo favorece el desarrollo pleno de los niños (as) de las familias jornaleras, rechazando de manera permanente la utilización de mano de obra infantil. También desde el año pasado estamos en la búsqueda de la profesionalización de la mano de obra del jornalero agrícola, lo que significa que habrá más oportunidades en los pilares de la familia, puntualizó.
Finalmente, retomo las palabras de Sarahi: “El gobierno y el DIF se deben de encargar muy de cerca de que se cumplan nuestros derechos. Por eso hoy que tengo la oportunidad de expresar lo que vemos, lo que sentimos y sufrimos, ante ustedes autoridades a quienes les compete este asunto les pido que vean las condiciones en las que vivimos como niños... En mi comunidad existe y se da el trabajo infantil, principalmente por que de ahí se complementa el gasto familiar y todo eso provoca bajo rendimiento escolar. Por eso a la hora de tomar decisiones debemos esforzarnos por tener un México más justo y con la misma oportunidad que yo no tengo y todo porque soy una trabajadora infantil”. 



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